martes, 9 de agosto de 2011

Ordinary Girl 8

Estaba soñando algo sin mucho sentido, iba en una calle inclinada, en subida cuando me daba cuenta que tenía a alguien tomando mi mano. Miraba y ahí estaba Juani, sonriente, con esa expresión tan dulce que formaba su sonrisa, y de repente nos encontrábamos en una especia de baile y el estaba muy entretenido murmurándole a otra chica que el no estaba conmigo, que no sentía nada por mi. Pero un segundo después estábamos en la playa sonriendo y gritando. Cuando él me toma de la cintura acercando nuestros cuerpos, casi como un imán, pero su mano estaba helada. Me sobresalté y desperté, estaba envuelta en unas sábanas que me habían provocado sudar y estaba bastante enredada. La mano de Dimitri estaba en mi hombro, tardé más de un segundo en reconocerlo y recordar que había recorrido la mitad del mundo.
- ¿Qué sucede? - pregunté mientras me sentaba
- Estabas gritando - sonrió - me asusté y quise ver si estabas bien. Parece que si lo estas.
- ¿Grité? ¿Hablo entre sueños? WOW. - me pasé la mano entre el pelo y me di cuenta de que estaba bastante sucio. - Oye... ¿podré bañarme?
- Creo que eso va a ser un poco dificil... verás. No hay mucha agua en Europa, sólo nos conceden veinte litros semanales, que en realidad son veinte litros destinados a tomar agua. Por favor, que sea un baño breve - hizo una mueca tan extraña en su cara, como de súplica y dolor.
- Claro, es que mi cabello esta horroroso, sólo por eso. - traté de imitar su gesto, aunque no era muy similar.
El se levantó y sólo allí me percaté de que no llevaba remera y sus abdominales se mercaban al compás de su caminar, lo seguí con la vista y me percaté de que su trasero no estaba nada mal. Cerré los ojos y luego me auto-castigué pensando que no debía verlo si en casa yo tenia a mi Ignacio. Busqué unas calsas negras con una remera violeta, zapatillas blancas con pequeñas lineas en rojo que mostraban las costuras. Dejé todo preparado sobre la cama y me dirigí al baño, tomé dos toallas y me di, la que sería la ducha más rápida de toda mi vida. Fueron solo seis minutos de intenso lavado de cabeza y cuerpo, me enrollé en una de las toallas y en la otra envolví mi cabello ya peinado. Me miré en el espejo y comprobé que todo mi maquillaje se había corrido. Miré a mi alrededor, pero era una casa de hombres, obviamente no iban a tener crema que sacara el maquillaje. Tomé el celular que estaba reproduciendo música y la ropa que había dejado por el suelo y al abrir la puerta me topé con un par de cuerpos masculinos. Uno de ellos era Dimitri y el otro... no tengo ni idea pero era demasiado sexy. Fui hasta mi cuarto y me cambié, busque algo con que sacarme el maquillaje y... ya estaba perfecta nuevamente.
Apagué el celular y salí de la habitación, fui hasta la cocina y ahí estaba ese chico lindo, junto a Dimitri con una botella en la mano de una marca que no podría ni pronunciar. Su cuello llevaba un tatuaje, algo que generalmente lo vería bastante mal, pero en él se veía... sexy, sus ojos eran oscuros al igual que cabello. Su forma de vestir era... muy distinta, pantalones semiajustados, remeras entalladas. El típico aspecto de chico malo. Los malos atraen.

- Hola - saludé.
- Hola - volteó a mirarme mientras esbozaba una sonrisa
- Federica, él es Francisco - nos presentó Dimitri - también viene de Argentina.
- ¿En serio? - pregunté algo sorprendida. ¿Por qué estaba a miles de kilómetro y encontraba gente que vivía en mi país?
- Si, viví allí hasta los diez, después me mudé a España y hace un año vivo aquí. En Praga, no en esta casa.
- No pareces un chico argentino, tenés más estilo. - dije señalando su ropa.
- Ella, es la hermana de Bruno - interrumpió Dimitri.
- ¿En serio? Te estuvimos esperando con Dima - respondió señalando con la cabeza a Dimitri- Pero sinceramente no eres lo que esperábamos ver. Ya sabes, te veíamos como a tu hermano, solo que con... Creo que mejor me callo.
- Supongo que no somos tan parecidos - abrí la heladera y tomé una cerveza, pero me la arrebataron de las manos.
- Eres menor. No puedes tomar - sonreí
- No soy amante del alcohol pero me llama la atención ya que ni siquiera soy capaz de pronunciar su nombre bien.- reí - yo creo que si te dan una oportunidad única en la vida, hay que vivirla al límite.
- No hasta ese límite - me retó Dimitri casi como si fuera su hija o algo por el estilo.
- Dima, es una adolescente, ella ya conoce los excesos, los ha probado todos, no tiene nada de malo que salga a divertirse - pasó su brazo por detrás de mi cabeza, como dándome un abrazo- No es un castigo que este en Praga. Tampoco estamos en Ámsterdam. - A todo lo que decía este chico yo iba asintiendo con la cabeza. Él sí era cool.
- Ni se te ocurra Francisco - saltó su amigo.
- Por favor, sólo le voy a enseñar la ciudad, para que se sienta como en casa.
- Es una responsabilidad.
- No tiene dos años, aparte va a estar conmigo
- ¿Y qué? No te sabes cuidar a ti mismo.
- Búscate un abrigo Federica. Vamos a salir. - fui hasta el cuarto que me habían asignado y tomé algunas tarjetas, dinero, un saco estilo militar super abrigadito y la cámara de fotos.- ¿Estas Lista?
- Francisco, es la hermana de Bruno, cuídala como si fuese la tuya.
- Casi como si fuese la mia - pude ver cómo le guiñaba un ojo antes de cerrar la puerta por la cual me había arrastrado. - Bueno Federica, es hora de que conozcas el hermoso paisaje y la diversidad de Praga.
- Me muero por conocerlo - Bajamos las escaleras y sentí cómo un fuerte viento casi me parte la cara, Praga es fria. Recuérdenlo. - ¿por qué hace tanto frío?
- Si, son los últimos aires del invierno. De a cuerdo, decime qué te gusta hacer. Y vemos si puedo darte algo de eso.
- En realidad estoy dispuesta a todo, asi que sorprendeme. - reí.
Caminamos por las frías veredas de Europa hasta llegar a un bar, no era de noche, el sol estaba en la parte más alta del cielo, aunque estaba casi completamente tapado por nubes. El bar no daba buena pinta, las ventanas estaban sucias y eran polarizadas, con carteles de neón apagados. Nos sentamos en unos sillas altas frente a la barra, pedí una Heineken mientras que Francisco pedía una bebida blanca. Sin duda es una de mis bebidas favoritas. Nadie me hará cambiar de opinión.
Estuvimos un buen tiempo hablando, le conté de mis amigos, de historias interesantes, y él también me contó sobre su vida, estuvimos entretenidos tres cervezas y unos cuantos vasos de whisky más tarde. Luego caminamos por las heladas calles, donde habían varios grupos de artistas independientes. Gente que bailaba,estatuas vivientes, habían niños viendo una obra de títeres sobre un rey. Tomé fotos de todo lo que pude, gente que sonreía, reían, niños vestidos de colores. Allí nadie se preocupaba por la apariencia del otro. Tampoco por el nivel social y muchos menos por su cultura.
Comenzó a llover y corrimos camino a casa a refugiarnos con calor y sequedad. Pero justo antes de llegar a la puerta que daba a las escaleras, Fran me tomó en una mezcla entre brusquedad y delicadeza, acorralándome contra una pared, puso una de sus manos en mi mejilla y vaciló un instante justo antes de besarme. Duró sólo un instante. Hasta que lo aparté. Nos miramos un instante y allí lo supe todo. No debería decir ni una palabra, hacer como si nada hubiera sucedido. Y estaba bien para mi, después de todo las únicas personas a las que se los contaría no estaban ahí.
Subimos y entramos con normalidad, Bruno nos dio unas toallas secas y nos quedamos un rato quietos frente a una de las estufas a gas. Luego fui hasta la habitación y me puse ropa seca cuando escuché que murmuraban en la sala de estar. Me acerqué hasta la cocina, pero aún así no entendí nada de lo que dijeron, por lo que me uní a ellos. Estaban hablando en otro idioma, probablemente en Checo porque no entendía ni una sola palabra,pero al entrar todos me miraron.



lunes, 25 de julio de 2011

Ordinary Girl 7

Me bajé algo embobada del auto y Dimitri bajó mi maleta y la llevó hacia lo que parecía una casa. Pero en realidad eran dos departamentos, uno en el piso superior y uno en el inferior. El nuestro era el superior. Al entrar habían un par de sillones con mantas ensima, unas botellas de alcohol vacías, colillas de cigarrillo. Las paredes eran rojas y estaban bastante manchadas, dejé mi bolso de mano sobre el sillón que además estaba cubierto de almohadones...
- Puedes ver el resto de la casa, no hay nadie más - murmuró el compañero de cuarto de mi hermano, quien echó seguro a la puerta...
Y allí caí en que me había subido al auto de un extraño que sólo me había dicho el nombre de mi hermano y el mío, había dejado que me condujera hasta su casa, en donde no había nadie, nadie sabía que estaba allí, iba a violarme, seguramente a matarme o secuestrarme para luego pedir una recompensa. Me quedé estática y el se recostó sobre el sillón y encendió el enorme LED que colgaba desde una de las esquinas. Caminé con cuidado hasta la cocina y tomé un cuchillo que había allí, sólo en caso de emergencia, lo oculté bajo una de las mangas de la campera del colegio. Estaba con el uniforme del colegio aún. En la cocina había una mesa con seis sillas, me parecía una exageración sabiendo que sólo vivían allí dos personas, a un lado de la cocina había un pequeño pasillo que saba a un área circular bastante grande donde habían cinco puertas una de las puertas daba al pasillo que acababa de recorrer para llegar hasta ese sector, otra daba a un muy amplio baño. Una de las puertas estaba cerrada con llave. Otra, que tenía un muy buen grafitti de una mamushka  daba a una habitación bastante ordenada, donde habían muchos libros, dibujos, pequeños cuadros y artesanías. Otra de las habitaciones tenía varios cuadros colgando de las paredes, pero estaba completamente vacía, supuse que en esa me iba a quedar yo. La siguiente puerta daba a un cuarto completamente desordenado, habían revistas tiradas en el piso, fotos pegadas en las paredes, ropa sucia y no olía para nada bien.
- Ya habéis visto todo - dijeron a mis espaldas y me llevé un buen susto.
Ahora que lo pensaba Dimitri tenía un asento bastante español a la vez. Asentí con la cabeza y él tomó una de las fotografías del suelo. Me la tendió y en ella pude ver a Dimitri, la foto no era la mejor, pero se veía bastante bien, debajo de él estaba un chico con pelo corto, media sonrisa y ojos castaños. Era sexy debo admitir que mi propio hermano me parecía un bombonaso de  primera. evidentemente esta en los genes esto de ser increíblemente irresistibles. No nos parecíamos tanto como recordaba. Ni siquiera sabía que él tenía ojos marrones. Mi memoria definitivamente me andaba fallando. ¿Y por qué supuse que era mi hermano el dela fotografía? Detrás decía Dimitri Pietvolka y Bruno Doto. Le dí la fotografía a Dimitri y me volteé hacia el área circular que mostraba cinco distintos lugares.
- Genial. ¿a dónde lleva?- pregunte señalando la puerta que estaba cerrada con llave.
- Ah, lleva a una escalera. Es el mejor departamento, pues tiene toda una terraza, pero no tengo la llave, lo lamento, he perdido la mía y tengo que hacer una copia. Cuando llegue tu hermano quizás puedas subir. - asentí con la cabeza y presté atención a cada uno de sus movimientos. - Oye, esta será tu habitación, pero creo que antes debo limpiarla un poco, no es justo que duermas en un lugar lleno de polvo.
- Está bien, sinceramente no me importa. - silencio, incómodo silencio.
- Oye, Federica, ¿quieres algo?
- No esta bien.
Me senté sobre el sillón que era bastante cómodo. Saqué mi Ipad y allí estaba Juani conectado, le hablé algo nerviosa, y me hizo una escenita de celos por Nicolás...
Estaba en uno de los pisos del colegio y con Nico siempre estamos golpeándonos o demasiado amorosos, ese día habíamos pasado a los dos extremos, fue en la última hora de clases, cuando se suponía que ambos debíamos estar en Matemática. Me empujó, y por mi poca estabilidad caí al piso, y como se burló de mi, lo tiré al suelo y me subí sobre él para demostrar su derrota y mi triunfo. 
Y Juan Ignacio creyó que yo estaba en otra cosa con mi mejor amigo. Y por eso había estado tan cortante, porque creyó que me perdería. Me reí por su ingenuidad y su ternura. Asique digamos que me dejé llevar un poco y le pregunté si quería ser mi novio y su respuesta... taran taran "eso me lo preguntas en la cara, pero lo mas seguro es que sea un si".
Si, exactamente, estaba sonriente y tenía muchas ganas de ponerme a cantar. Pero ¿cuándo lo volvería a ver?  Sólo tiempo,después de todo yo lo había esperado unas muy merecidas semanas, tampoco es que por una semana en que me ausentara se olvidaría de mí. El no es esa clase de chico, ya saben, del que promete cosas en vano, del que dice cosas que no son reales. El es distinto. Es honesto, es sincero, es romántico, es dulce. Es el indicado. Lo puedo sentir. Se despidió de mi, ya que debía irse a patinar. Me quedé un rato dejandole mensajes a todo el mundo cuando una llave ingresó en la puerta y a continuación alguien entró por ella.
Era el chico de la foto, traía una camisa toda arrugada, una barba que llevaba varios dias sin ser afeitada, jeans oscuros. Me miró un poco desorientado.
- Hola - lo saludé con una media sonrisa.
- Llegaste - murmuró Dimitri reapareciendo.
- Siempre llego.
- ¿No le vas a dar un abrazo a tu hermana? - dijo sin mover mucho los labios pero su voz sonó bastante fuerte.
- ¿Mi...? Claro que si, pero... apesto. Fede, voy a bañarme y hablamos - le hizo un gesto a Dimitri y luego desapareció.
- Déjame adivinar. Mi hermano no tenía idea de que yo vendría y en realidad con la única persona que habló mi padre sobre mi, fue con vos.
- No es del todo cierto, habló con tu hermano, pero fui yo quien se hizo cargo de todo lo demás. - se explicó.
- ¿Alcohólico? ¿Drogadicto? ¿Cuál es su excusa? - pregunté con indiferencia.
- Su novia se mató en un accidente aéreo hace dos semanas y desde entonces esta así. - cerré los ojos, yo si sabía cómo se sentía ese dolor y Dimitri parecía ser muy consiente de ello. Abrí la boca para intentar excusarme - Esta bien, yo se que entiendes a tu hermano. Sólo pensé que si venía alguien de su familia, no se sentiría... solo. No es lo mismo un amigo que una hermana o un padre. Lamentablemente no lo es.
- Y justo dio la coincidencia del accidente de mi madre ¿verdad? - asintió - Ya estoy acá ¿no?
- Por suerte si.
Estuvimos hablando de cosas superficiales con Dimitri hasta que mi hermano volvió a aparecer en mejores condiciones. Me levanté y lo abracé unos segundos. No lo había visto en diez años después de todo. Sonreí y me separé de él.
- Bruno, tengo que decirte algo. Tardé un buen rato en reconocerte, pensé que tenías ojos claros, decime la verdad ¿qué le pasó a tus ojos? - lo miré con una sonrisa oculta y él rió.
- Se fueron oscureciendo poco a poco. Lo lamento hermanita. - sonrió ampliamente - De todas maneras, ¿por qué creciste? no me agrada eso, sé cómo son los hombres. Cuídate de ellos.
- Por favor, tengo diecisiete ya sé cómo son. Soy una de ellos - le guiñé el ojo - Quiero recorrer Praga, espero que tengas tiempo para mi.
- Tengo facultad en la mañana, pero Dimitri te cuidará mientras tanto - sonrió - Iremos a comer algo ¿quieren? Yo invito.
- Creí que estabas ahorrando - intervino su amigo
- No vale la pena, prefiero vivir el momento. Fede ¿cómo esta mamá?
- No tengo ni idea... Papá no me ha enviado ningún mail ni me ha llamado. Puede que siga en viaje todavía. - me encogí de hombros
- Esta bien, ¿que tal si te cambias? No mola que andes uniformada.
 Tomé la valija y la llevé hasta la habitación empolvada, tomé una remera beige con una chaqueta marrón un unos jeans claros, borceguís marrones y los seguí. Caminamos unas cuadras hasta llegar a un restaurante, no era muy elegante, pero tampoco era un fast-food. Era decente, me agradó. Pedí una deliciosa lasagña. Y le conté a Bruno sobre el colegio, el nuevo barrio donde vivíamos, sobre la novia de papá y sobre Lautaro, mi medio hermano... Fue algo bastante tranquilo, caminamos luego de almorzar y mi sueño era increíble,nunca me acostumbraría al cambio de horario, asique llegué al departamento y me acosté a dormir...

lunes, 18 de julio de 2011

Ordinary Girl 6


Bueno, si me había dicho que me amaba y estaba todo bastante bien. A la salida del colegio me acerqué a él subiéndome a su espalda de un salto, la semana entrante empezaban las pascuas y lo besé en la mejilla.
- Bajate Fede, me duele mucho la espalda - me bajé y lo miré extrañada, estaba cortante. - ayer me caí de espaldas.
- Que patético que sos - me mordí el labio y levanté las cejas. Vi el auto de papá y me acerqué, abrió la ventanilla - ¿qué pasa?
- Subite - me ordenó.
- Nunca me venís a buscar y ahora me estas obligando a subirme. ¿qué pasa? no tengo tres años papá. - lo miré seria.
- Hubieron problemas, te vas a Praga a lo de tu hermano.
- ¿Qué? Para... ¿QUÉ? - estaba en blanco. En shock.
- Ya saqué el pasaje, estas emancipada, Carmen ya empacó tus cosas, subite que te llevo al aeropuerto, dentro de dos horas sale tu viaje. Federica tengo cosas que hacer.
- ¿Por qué con Bruno y no con mamá?
- Subite que te explico en el camino.
- Espera.
- FEDERICA - me gritó.
- ESPERÁ. - corrí hasta donde estaba Juani sobre su skate con su hermanito más pequeño en brazos. - Juani, ahora que dejaste a tu novia, tengo que organizar mi vida y...
- Yo no la dejé por vos. - me miró serio -No la dejé para estar con vos. - sus palabras me hirieron muy profundamente asi que sólo me di vuelta y subí al auto.
Papá me contó que mamá esta en coma por conducir alcoholizada y bajo algunos efectos de drogas ilegales, que atropeyó a un civil, quien no recibió grandes lesiones y que luego sería juzgada y condenada a una pena mayor, ya que no es la primera vez que algo similar sucede. Algo totalmente vergonzoso para mi, sabiendo que tu madre tiene unos 50 años y estaba volviendo de una fiesta. Y papá debía viajar hasta allá para encargarse de algunos asuntos legales, ya que no estan legalmente divorciados. Carmen desconfía lo suficiente de él por lo que lo acompañará y como mis recientes indicios de que consumo drogas no le dan buena espina a la novia de mi padre, simplemente decidió que lo mejor para mi era enviarme junto a mi hermano, al cual no veo desde los diez años. ¿Y por qué no podía yo también viajar con ellos para ver a mi madre? Rechazaron mi visa por haber estado durante tres meses residiendo en el país del cual soy legalmente ciudadana. Una total incoherencia. Y ahora estaba siendo enviada a Europa.  Para colmo el chico que amo me acababa básicamente de decir que no le interesa estar conmigo, quebrando todas sus promesas.
Mi padre me abrazó un buen rato antes de entregarme una par de tarjetas internacionales y de que me fuera a  la parte de vuelos internacionales, y finalmente era hora de dejar todo atrás. Al menos durante unos días. Revisé el bolso que me entregó papá, había un Ipad, una cámara de fotos, algunos dólares, pañuelos, pilas, y otras ciertas cosas que uno suele usar en un viaje, también había una foto de toda la familia sonriendo el día en que me llevaron a casa luego del hospital.Unica foto de todos juntos, fingiendo ser felices. Me recosté a dormir y el trayecto no se me hizo tan largo, desperté y sólo quedaba media hora de vuelo, usé la pequeña pantalla para ver un capitulo de Friends y aterrizamos en Barcelona, debía tomar un vuelo conector que me llevara hasta Praga.
Había gente interesante en el aeropuerto, de toda clase, bohemios, elegantes, niños, ancianos, bebés, familias,  turistas, trotamundos. Esa variedad me agrada.
Tomé el Ipad y lo conecté, tenía un par de notificaciones interesantes en facebook, pero ninguna de Juani. Ese idiota que me acaba de romper el corazón. Estoy en Europa, voy a divertirme, conocer ciudades, qué mas da. Pero entonces llamaron a abordar a mi vuelo. Puse de estado "Saliendo de Barcelona en camino a Praga" y me desconecté de la tecnología. Fueron unas pocas horas de viaje cuando finalmente aterrizamos.
this is me.
Recogí mi equipaje, se veía bastante pequeño y salí a ver si divisaba a mi hermano.
Pasaron y pasaron los minutos y todavía no lo encontraba, no recuerdo su aspecto por completo, pero es similar a mi, cabello marrón, ojos celestes, piel blanca, alto, espero que siga siendo así.
Me senté en unos asientos que habían por allí. No era la primera vez que algo similar me sucedía, esto de que me fueran a buscar al colegio y me hicieran tomar un avión, la última vez fue hace tres años cuando un amigo de mi padre me llevó al aeropuerto para que yo asistiera al funeral de mi abuela que vivía en Ushuaia, mi padre había partido hacía dos horas. La falta de comunicación. Algo común.
Pasó una hora y veintitrés minutos y vi a alguien con cabello oscuro, piel blanca y ojos claros, miré a su alrededor y comprobé que muchas personas reunían las mismas características. Pero algo en él me llamó la atención. Era lindo, como yo.
- Bruno - dije a voz de grito y muchas personas voltearon a verme. Él incluido. Le sonreí y se acercó a mi.
- ¿Tu eres - dijo marcando las R con mucha fuerza y un acento que parecía ucraniano o algo así. - Federica?
- Si - asentí y me tendió la mano. ¿Por qué mi hermano hablaba así? ¿Por qué me tendia la mano?
- Soy Dimitri Pietvolka. - se presentó y ahí entendí, tomé su mano estrechándola.
-Yo soy Federica Doto - sonreí y separé nuestras manos. - pero... ¿Cómo sabias mi nombre?
- Soy compañero de cuarto de Bruno, él no podía recogerte y me envió a mi.
- Oh... esta bien entonces - sonreí y Dimitri tomó mi equipaje - no, yo lo llevo, no hay problema.
- Las damas no deben cargar cosas pesadas. Lamento haber llegado tarde, tu hermano me aviso hace tan solo media hora. -se excusó mientras caminaba, simplemente lo seguí.
- No hay problema, estoy acostumbrada a que olviden de ir por mi a los aeropuertos, mi madre siempre se sorprende cuando estoy en la puerta de su casa. Olvida que ese día llegaba. -reí. Mientras Dimitri subía mi maleta a un pequeño auto gris claro, me subí del lado del copiloto.
-Debo serte... honesto, Bruno apenas si ha mencionado que tiene familia, y que tiene una hermana sólo me enteré hace un año, luego del accidente...Lo lamento. - me miró de reojo.
- Esta bien. ¿Hace cuanto viven juntos?
- Tres años y medio, hemos hecho un buen dúo. Ya sabes, yo cocino, él limpia.Nos complementamos bien. - me informó.
- ¿Son pareja? - pregunté algo dudosa.
- ¿Cože? No, no, no. Me gustan las mujeres. - respondió algo alterado y sus mejillas se tornaron un poco rojas, yo reí.
- Esta bien, sólo quería asegurarme, no veo nada de malo en la homosexualidad Dimitri. - le sonreí.
- Jste dost - murmuró.
- ¿Y eso qué significa? - negó con la cabeza- Oye, no puedes insultarme en un idioma que no conozco, no es cortés.
- Yo soy todo un caballero. Lo puedo asegurar. - estacionó el auto. -No es lejos, pero como dije, me avisaron algo tarde que debía ir por tí.

sábado, 16 de julio de 2011

Ordinary Girl 5

Si, exacto, estaba corriendo a abrazarlo sin motivo aparente, sólo corrí y me estampé contra su pecho, entrelazando mis brazos detrás de su espalda y me quedé allí, esperando a sentir alguna reacción de su cuerpo. Pero después de un instante me di cuenta que era mejor apartarme. Lo miré y su cara era un enorme signo de preguntas. Parecía no saber qué decir, si mirarme o no. Estaba quieto, inmovil, mirándome fijamente y con la boca entreabierta.
- ¿Ni un felicitaciones? - dije retórica mente - salí en tercer lugar, no esta tan mal.
- Bien por vos... solo que. Pensé que me odiabas.
- ¿Odiarte? - se veía tan confundido, debía darle una explicación, pero las palabras no eran mi fuerte. - te quiero demasiado como para odiarte.
- Me confundís demasiado Federica.
- ¿Te confundo? ¿Dudas de tu relación amorosa? - esta bien, eso no era a lo que él se refería, pero quizás la pregunta daba en el blanco y luego me confesaría que había dejado a su novia para estar conmigo y en ese preciso momento yo le diría que ya lo había superado y estaba saliendo con un hermoso chico llamado Alejandro y que estábamos re bien juntos.
- No dudo de eso. Sé perfectamente que la quiero, la valoro y realmente la paso bien con ella. Pero me confundís, porque... no sé como tratarte, si como la chica de mis sueños, si como mi amiga o como la chica que quiere verme infeliz.
- Yo no te quiero ver infeliz. - de a cuerdo, mi pensamiento anterior fue contradicho pero tampoco es que lo quiero ver triste. Solo... creo que quiero que se de cuenta que me ama.
- ¿Estas segura? Me dejaste de hablar y eso ya me ha puesto mal.
¿Me esta chamuyando? Me está tirando onda mientras esta con la novia. LAS COSAS ASI NO VAN. No, no no. Esto es inaudito, INAUDITO. Histérico, quiere tener a una atrás suyo por si la novia lo deja, pero no señor, yo no voy a ser la típica idiota que pisa el palito. Se muy bien como defenderme. Y no voy a andar atrás suyo. NUNCA JAMÁS.
- Perdoname, no quería causarte problemas con tu novia.
- Ella si me deja tener amigas.
Aaaaaaaaaaaaah, ¿ahora soy tu amiga? Hace dos segundos era la chica por la que estabas mal y ahora soy tu amiga. Perfecto, soy tu amiga, los amigos se cuentan cosas. Genial, perfecto. AMIGO.
- Entonces perfecto. ¿Vamos a hacer algo? - le pregunté aprovechando esa "reconciliación amistosa".
- Seguro, vamos al house. Busca tu tabla y vamos.
Mi tabla, aja, si. Perdí mi tabla, Federica que no te invada el pánico, debe estar por allí, es rosada, facil de reconocer y lleva tu nombre. Buscala, buscala. Me di media vuelta y empecé a mirar por el piso a ver si la encontraba, hasta que me encontré con Tomy que estaba sentado sobre ella esperandome.   No estaba muy lejos de nosotros, solo a un par de metros, desde su posición yo podía ver perfectamente la cara de Juani.
- Perdón, creo que me colgué hablando con un amigo. - le expliqué.
- ¿Sabes algo Fede? - negué con la cabeza poniéndome en cuclillas para estar a su altura.- Hace mucho tiempo que te venís olvidando de sonreír, pero cada vez que lo ves a él. Tu sonrisa es lo más hermoso del mundo.
Me quedé callada mientras Tomás se paraba, me daba mi tabla y se iba caminando solo. Sus ojos al decirme eso estaban tan... llenos de razón que no puse negarselo. Me quedé un instante algo atónita por lo que me había acabado de decir y quise demostrar que no era así. Demostrármelo personalmente y traté de memorizar todos los ataques de risa y sonrisas. En las fotos, tan características de mi, siempre aparezco sonriendo, pero no tengo ninguna foto con Juani, asique, puede ser que mi sonrisa junto a él sea distinita.
Volví junto a mi recuperado amigo Juan Ignacio. Y comenzamos a caminar, al principio en silencio. Intentamos subirnos ambos al skate a la vez, pero terminó siendo un fracaso y terminamos estampados contra  el suelo riéndonos sobre nosotros mismos. Este chico definitivamente me entretenía.
Volví al anochecer a casa, tomé el teléfono y marqué el número de Juani, le tomó dos timbradas atenderlo.
- ¿Hola? - se escuchó al otro lado de la línea.
- Tengo secuestrada a tu hermana. - bromeé.
- No tengo hermanas.
- Me arruinaste el chiste Juani. - comencé a reír.
- Fefi, cómo no me di cuenta.  - rió.
- ¿Ya llegaste a tu casa? - reí por mi propia pregunta idiota y obvia.
- No, fijate que estoy en tu casa.
- Jodeme, ¿dónde? que no te veo
- Atrás tuyo.
- Estoy apoyada contra una pared. - dije en forma delirante.
- Yo soy esa pared....


Y así pasaron las días, riéndome junto a él, patinando, haciendo gimnasia, estudiando inglés, francés, natación, gimnasio. Simplemente era todo tan perfecto.
- Te amo Fefi. - me confesó Juani quien tenía su cabeza apoyada en mis piernas.
- Yo también Juani, te juro que te amo. - lo miré fijamente durante un instante pero luego corrí la vista, si le sostenía la mirada me vería tentada a sus labios y eso era algo que ninguno de los dos quería.
- Yo sé que estoy con otra... y no quiero lastimarla, pero si algún día cortamos, me gustaría empezar a salir con vos, si me das otra oportunidad.
- Yo soy la que debería pedir otra oportunidad. Pero quizás te de el privilegio de salir conmigo - comencé a reír.
Ese día me traía tantos buenos recuerdos, había sucedido casi una semana después de que saliera en tercer lugar en la competencia. Dos días más tarde Juani se enteró que yo era virgen. Si exacto.
Nicolás mi amigo estaba molestándome porque yo nunca había... concretado con nadie para decirlo sutilmente.Mi respuesta no fue justamente muy femenina. Juani vino hacia nosotros y Nicolás le espetó en que se apurara a deslforarme así estaba de mejor humor.
-  Es que me parece poco creíble -me dijo muy serio.
- ¿Tan puta me ves? - lo miré enojada y comencé a caminar hacia mis amigas en el patio del recreo.
- Tenés diecisiete años. Estas muy partible. Sos hermosa nunca imaginé que alguien como vos no lo hubiese hecho todavia.
- No nunca lo he hecho y no es algo de lo que me guste hablar ¿ok? - si, admito que me siento bastante avergonzada de todavía no haber tenido mi primera vez y no creo en ese alguien especial, sólo creo que... quiero hacerlo con alguien en quien confie y me sienta cómoda. No un extraño. Tampoco mi novio. Sólo quiero comodidad.
- Fefu - me abrazó y nos enfrentó, me quedé estática - no quiero que lo hagas con otro. Quiero ser el primero.
- ¿Para qué? ¿Para poder alardear de que le quitaste la virginidad a una chica que estaba bien buena? Todos mis amigos son hombres Juani, sé de lo que hablan, sé lo que les importa. No me creas tan inocente.
- Yo nunca diría nada que vos no quisieras que dijera. Te respeto Fefi. No quiero que pienses que soy un calentón. No te estoy diciendo que mañana voy a ir a coger a tu casa, sólo te digo que cuando estés lista, quiero ser quien esté a tu lado y con quien vos quieras hacerlo. Si no querés... me va a doler, si, pero esta bien.
Efectivamente este chico me podía, me solté de su abrazo y puse mis labios en su oído
- Cuando estes soltero. Tenés el privilegio de ser el primero - me separé y fui a recostarme sobre la falda de Pau, con quien últimamente estábamos algo distantes.

Ya habían pasado casi dos meses y con Alejandro nunca habíamos llegado a nada, sólo dos salidas. Algo que me hacía sentir bastante mal, nadie se aburría de mi, por lo general era al revéz
Era domingo y facebook estaba aburrido cuando Juan Ignacio Cantú paso de estar en una relación a estar soltero. Era la una de la mañana, por lo que no lo llamé a su casa y como de costumbre no tenía crédito. Le hablé pero lo único que me dijo fue "mañana te cuento"
Corrí hasta el en el primer recreo y lo abracé hasta dejarlo sin respiración.
- ¿Qué pasó? - lo bombardeé sin vueltas con respecto a su repentino cambio de situación sentimental.
- La dejé, empezó a decir que no le daba el suficiente tiempo, que siempre era el skate antes que ella. Pero ella también sabe andar, yo le enseñe y en ese entonces estaba todo bien. Y me empezó a decir que hay otro chico. Entonces se la hice cortísima. Te dejo libre.
- ¿Estas bien?
- Federica, te amo a vos. Me importás más que cualquier otra persona en el mundo. Grabatelo en la cabeza.
Resalta lo importante para crear arte.

martes, 12 de julio de 2011

Ordinary Girl 4.

- Sos bonita - Ale me dio un dulce beso en los labios - demasiado bonita. - volvió a besarme.
¿Qué puedo decir? Las cosas iban bastante bien... Alejando acababa de volver de una competencia, era nuestra segunda cita, en mi casa y con las parejitas de nuevo, aunque no todo estaba justamente bien. Pau y Emir estaban discutiendo sin motivo alguno y Stefi hablaba por teléfono con alguien más, mientras que su novio se dedicaba a estar en la computadora y así estaban desde hacía dos horas.
- Creo que es hora de irnos - dijo Emir entrando a donde nos encontrábamos.
- ¿Tan pronto? - pregunté algo decepcionada.
- Perdón Fede, tenemos entrenamiento mañana temprano. - se excuso Sami, el novio de Mery.
- Aparte, ¿vos no tenes una competencia mañana? - inquirió mi saliente.
- Ah, si, hay una pero no estoy segura si ir o no.
Todos los hombres se fueron y quedamos nosotras, hacía por lo menos cinco meses que no nos reuníamos las chicas solas. Sonreí alegre y le arrebaté el teléfono a Stefy, corté y las obligué a sentarse en los sillones.
- ¿Se dan cuenta de qué tan pendientes estan de sus novios ? Excepto algunas peleas que vi. Pero por favor. Hacía meses que no estamos juntas, solas. ¿Hace cuanto? ¿No extrañan nuestras charlas bizarra, nuestras horas de chismes, salir de compras juntas? - comencé pero Laura interrumpió mi monólogo.
- Quizas vos te hayas perdido, porque nosotras estuvimos bastante en contacto durante las vacaciones, todos  los domingos eran santos, compras o películas. ¿Vos dónde estabas? Drogada por ahí. - golpe bajo.
- Pase mis vacaciones con mi madre. No se si te acordas que ella vive en Estados Unidos Laurita. - contesté algo enfadada.
- Si, esta bien eso. Pero ¿y antes? - preguntó Mery.
- Perdonen, no me gusta ser la que sobra. Desde que todas ustedes estan de novias hacen todo con ellos, de lo único que hablan es de ellos. Me acuerdo de varias salidas en donde todas estaban entes mensajeandose, hablando o chateando con ellos. A cualquiera le molestaría eso. - me defendí.
- Deberías habérnoslo dicho - contestó Lau.
- Y lo hice, juro que lo hice y más de una vez. Con los "cortenla con los telefonitos", "dejenlos respirar", "¿me dan bola?", "¿Hola?".  - cité histérica.
- No es nuestra culpa que no te gusten los compromisos Fede - repuso Paula, mi mejor amiga.
- FUCK OFF. - grité y me fui a la cocina y encendí un cigarrillo. Escuche un "ya se puso a fumar".
No hace falta decir que fue todo lo que vino después, risas falsas, historias sin importancia. Y yo llorando en mi habitación, encerrada con música bien fuerte para poder desquitarme. Y dormirme así. El celular se apago en mitad de la noche, se quedó sin batería y Tomy estaba colgando de mi ventana, me asomé y lo ayudé a terminar de subir. Esto si que era fuera de serie.
- Tomy, ¿qué haces acá?
- ¿Qué hago acá? Golpee la puerta y no me respondiste y me trepé por la ventana.
-Si pero, ¿por qué...? Oh, la competencia.
-Es en media hora y todavía no salis de acá.
- No estoy de muy buen humor... estoy mal.- le conté esperando a que me preguntara porqué, pero NO.
- ¿Y? Anda y dejale la boca cerrada a todos esos hombres que dicen que vos sos una nenita que no sabe ni subirse a la tabla. Porque sinceramente no te puedo defender con palabras, necesitan hechos.
- Wow... dijiste algo coherente e inspirador. Si te das media vuelta me visto.
Me puse lo primero que encontré, tome mi tabla y estaba dispuesta a ir. Asique nos pusimos en movimiento y estuve ahí justo a tiempo, lo bueno siempre se hace esperar.
Me quede viendo la competencia, quedaba a unos dos kilómetros de mi barrio, pero era una buena zona, me percaté de que no había divisiones, de ninguna clase, ni edad, ni por altura y mucho menos que por sexo, pero todos los jueces eran hombres. Me recordó a gimnasia artística, los hombres evalúan los movimientos que realizamos, cuando ellos, en realidad no compiten de nuestra misma forma, sus rutinas suelen ser violentas, rápidas y sin gracia, mientras que las nuestras buscan belleza y ellos no evalúan eso. Buscan acción en todo momento, que algo emocionante suceda.
La mentalidad de los hombres es tan limitada a veces que hasta podría decir que me sorprende. Pero en realidad no lo hace, conviví hasta mis diez años sola, con tres hombres, oh cierto, tengo un hermano, Bruno, es bastante mayor que yo, casi diez años, pero vive en Europa, al parecer quería alejarse de todos. Ni siquiera volvió para el funeral de Agustín. No creo que vuelva jamás.
- ¿Estas lista? - le guiñe un ojo a Tomy y me dirigí a la plataforma desde donde debía empezar.
Lo tenía todo planeado, los hombres quieren acción, los hombres van a tener acción, me saqué esa remera varonil que levaba puesta y me quedé con la parte superior de la malla, y sentí una ovación por mi cuerpo. sacudí mi cabello enredado y cuando oí la bocina que me indicaba que debía comenzar, la adrenalina volvió a invadir mi cuerpo y casi por inercia me deslizaba sobre la pista realizando esos trucos que tan bien me salían.
Pero no fue suficiente, o quizás si. Después de todo salir en el tercer puesto en una sociedad machista no esta tan mal. Miré a mi alrededor en busca de Tomy, pero me topé con la mirada de Juani, estaba tan hermoso con su pelo alborotado, corrí a abrazarlo.

lunes, 11 de julio de 2011

Ordinary Girl 3

Soy bastante grotesca con Nicolás, pero él lo es conmigo, siempre hemos sido asi. Casi siempre, después de que se me paso ese enamoramiento juvenil de los doce años, si estuve perdidamente enamorada de él, y no lo voy a negar, nos besamos un par de veces. Pero eso es totalmente pasado, ya no me atrae, o sea, es lindo y todo, pero es solo mi amigo el sexopata, sólo eso. Y si, estuve con Nico cuando Yamila estaba con él, por algo ella me odia. Pero fue hace años, es hora de que lo supere. En cuanto a Juani, se que estuvo mal besarlo... sólo necesitaba saber si sentía algo, y como es evidente que no. Deberé seguir adelante, conocer gente nueva.
Un papelito llegó a mi entre medio de clases "Hola, tierra llamando a Fede, el viernes sale juntada en tu casa? Ale dijo que quería verte" Era martes y ya hacíamos planes para el viernes, amaba esa activación de parte de mis amigas. Miré a Paula y sonreí asintiendo. Ellas llevaban un largo rato de novias, y eran todos familia, Cari, Pau, Stefi, Maria y Lau. Faltaba el último familiar y... también el más chico, y sexy. Alejandro, juro que su fisico es mejor que el nombre, un metro noventa, tonificado, lunar sexy en el cuello, cabello dorado, ojos dorados, piel dorada por el sol. Excitante.
Es verdad, pretendientes no me faltan, soy extrovertida, causo gracia, tengo muchas cualidades que a ellos les gustan, asi que siempre hay uno o dos chicos detrás mio. Tuve ciertos encuentros con Juani, fuera y dentro del colegio, en el colegio eran evasivos, pero él, al igual que yo hace skate y lo encontré en la pista con una chica bajita, cabello largo oscuro ojos negros horriblemente delineados, flaquita, tetona y culona. Lo único que les importa a los hombres, tetas y culos. Y esos saludos fueron incómodos. Demasiado para mi gusto, pero era viernes, acababa de llegar después de francés, gimnasia artística y del gimnasio. Eran como las nueve de la noche y mi habitación era un desastre, la ordené un poco y me metí a darme un relajante baño caliente, les había dicho a mis amigas que vinieran a las 10, ojala llegaran un poco más tarde, pero no.Eran las 9:30 y estaban todos en mi habitación y yo estaba envuelta en una bata, desnuda.
- A bueno Fede, vos vas directo al grano. ¿Los dejamos solos? - Preguntó Emir, el novio de Pau.
- Se van todos al play y me dejan vestirme sola, mejor - dije sonriente - después los saludo, ahora fuera.
Me puse unas vans rojas, jeans negros tajeados y una remera roja, me maquillé como siempre. Bajé las escaleras, busqué cereales, una gaseosa, vasos, papas fritas y los llevé al play donde los hombres ya se habían acomodado para un torneo en la wi. Típico.
- Hay estos hombres - dije entrando. - ¿Cómo andan chicos?
Me senté al lado de Ale.
- Simpática tu mamá - sonrió el chico dorado tomando un vaso de coca.
- No es mi mamá, es mi madrastra. Pero si, es buena. Podría haber sido peor.
- Ah, no tenía idea de que tus papas estuvieran separados... No paso mucho tiempo con vos creo.
- Es verdad, estas demasiado ocupando recorriendo el mundo jugando. ¿Verdad? - él es jugador de tenis, bastante profesional, y debido a las giras pasa la mayor parte del año viajando.
- Si, pero algún día capaz te lleve conmigo - me regaló una media sonrisa.
- Federica - miré hacia la puerta y ahi estaba Claudia, la esposa de papá con Lauti en brazos, vestidos elegantemente - nosotros nos vamos, tu papá tiene una fiesta del trabajo. Me llevo a Lauti, cualquier cosa llamanos
- Chau Clau. - me despedí algo cortante.
- Federica no quiero drogas en esta casa. Lo sabes bien. Si fuman que sea a fuera.
- Si, si, ya sé. Diviértanse. - Me levanté del asiento - ¿qué quieren cenar?
- Pará, nos podes explicar qué fue todo eso que dijo Claudia. -Dijo Laura despegándose de los labios de Fer, su novio - Me parece que me perdí de mucho ¿no?
- Hubieron ciertos incidentes desde que llegué. Nada grave. - expliqué evadiendo el tema - ¿qué quieren cenar? ¿pizzas? ¿tacos? ¿empanadas?
- ¿Nada grave? - preguntó Paula con ironía, ella es mi mejor amiga, lo sabe todo. Menos callarse. - ¿Que te arresten en la aduana de Estados Unidos por posesión de Marihuana es "nada grave"?
- ¿QUÉÉÉÉ? - gritaron todos
- Bueno, si, el viaje era a las 7 de la mañana y yo a las 5 estaba llegando de una fiesta bizarra, tenia marihuana en los bolsillos, me registraron. Ni me acordaba que tenia drogas en mis bolsillos. Por favor, las drogas no son algo tan anormal. Nicolás se da, Pau, vos también te has dado, Luca, Juani, los chicos de skate todos... No es tan importante. Además hace como un mes que no fumo nada, ni aspiro, ni me inyecto. Voy a llamar al delivery. Vamos de vuelta ¿qué quieren cenar?
Hubo un largo silencio incómodo hasta que me di media vuelta y llamé al delivery pidiendo seis pizzas, dos docenas de empanadas y dos porciones de papas fritas. Que llegaron media hora más tarde y Ale y yo habíamos llegado a la instancia de abrazos, me levanté y lo tomé de la mano para que me acompañara a recibir lo que había pedido y mientras lo mandaba a poner todo en el comedor le paga los $360 al repartidor.
Encendí el estéreo a un nivel bastante elevado y nos pusimos a comer haciendo chistes, hablando, algunos besandose. Fui a buscar un par de cervezas, pero estos chicos no tomaban. Demasiada sanidad.
Eran las 2 de la mañana y estábamos Ale y yo besandonos en la puerta de mi casa. Cuando de repente cayeron unos amigos.
- ¿Fede estas teniendo una fiesta ? - preguntó Tomy, un chico con el que hacia skate.
- No Tomy, es solo una juntada tranquila, con amigos. No vengan hoy, cuando se vayan por un finde hago black fest, pero sólo se han ido a una cena del trabajo de papá.
- ¿No será que no nos querés invitar ? - puse los ojos en blanco, besé a Ale una vez más. Tomé la mano de Tomy y lo llevé adentro de la casa.
- Mirá - le señalé a todas las parejas que se estaban besando en los sillones, o a algunos que estaban jugando a las cartas - ¿te parece una fiesta? Para Pascuas se ven toda la semana a visitar a la hermana de Claudia, ahi te hago la maldita fiesta. Chau Tomy. no le digas a nadie más que venga.
- Chau Fede, nos vemos mañana, hay competencia... la de las mujeres es más entretenida.Te va a gustar si ganas.

A eso de las cuatro, mi casa estaba vacía y yo estaba acostada en mi cama, rememorando todos esos besos dulces con Alejandro, sentí como si mi corazón estallara cuando nuestras bocas se juntaron. De repente vinieron a mi pensamientos como ¿será para algo serio? ¿le gustaré? ¿no hablamos taaanto? ¿le pareceré linda? ¿beso bien? El besa bien. Y a la mañana siguiente cuando me desperté lo primero que pensé fue. I'm screwed. Si, me quedé pensando en el beso, en los momentos, eso no es algo normal en mi. Y me di cuenta de que me había "enganchado" "encaprichado"  o como muchas dirian "enamorado". No, no soy de enamorarme por un simple beso. Pero esto parecía ser diferente.
Me vestí intentando sacarme a este chico de la cabeza y me fui sin siquiera desayunar, entré a casa de Tomy y fui a despertarlo.
- ¿Tuvimos sexo anoche? -preguntó algo confundido
- ¿Qué? No, Tomás, vamos a la competencia, te diste fuerte anoche, ¿verdad? - dije riendo mientras le alcanzaba unos boxers.
- Si, no que se yo. Un poco. - se terminó de vestir y fuimos hasta la competencia, había demasiada gente, algo llamativo, era una competencia solo de los 3 barrios privados vecinos al nuestro.
Esperé impaciente a que dijeran mi nombre, pero las mujeres siempre eran para el final. Una chica delgada, cabello largo, que reconocí de inmediato como la novia de Juani hizo un par de trucos de principiante y fue recompensada por su novio. Desagradable, Tomy me tenía tomada de la mano. Y me susurraba ciertos consejos al oído, yo solo andaba desde hacía dos años y él era mi tutor por así decirlo. Amaba a este chico, unos rulos estilo afro, con una gorra que no le alcanzaba para sujetar esa cantidad, siempre estaba fumando, haciendo chistes, riendo, y su novia, Carolina era la chica más bonita de todas, llevaba el cabello corto y un rostro delicado, piel oscura y ojos verdes, vestía siempre vestidos hermosos con sandalias. Sencillamente hermosa, venía de Sudáfrica y hacía tres años estaban juntos. Cuanto los envidiaba.
- Federica Doto a prepararse. - dijo la voz del altoparlante  Tomy me dedicó un abrazo y fui a prepararme, la chica que paso antes de mi, lo hizo bastante bien. - Federica Doto a comenzar - volvió a hablar el parlante
Sentí la adrenalina correr por mis venas, las manos me sudaban, no estoy segura de qué trucos hice, que saltos, cuanta gente gritó o no. Tampoco fui conciente de si lo hice bien o lo hice mal, un timbrazo grave me sacó de mi hipnotismo y salí de allí para reunirme con mis amigos.
- Bien hecho - dijo una voz suave que reconocí como la de Juani - si que sos buena.
- Gracias. - sonreí y le dediqué una rebajada a su novia - Ey Juani, nos vemos después - le guiñé el ojo y volví a lo mío.
Después de una hora dieron los premios. Salí en primer lugar como era de esperarse. Me dieron una tabla nueva color rosa chicle y una medalla que rezaba #1. Soy buena en lo que hago. Excepto en el colegio y menos en matemáticas.

domingo, 3 de abril de 2011

Ordinary Girl 2

Parte dos.
Me apartó con brusquedad. Y dejé de sentir el frio contacto de sus labios. Me sonrojé, sintiéndome completamente avergonzada, no por el hecho de haberlo besado, no, eso no me preocupaba, es solo que me había rechazado, a mi nadie me rechazaba. Y eso, aunque no lo quiciera admitir era algo que me atraía aún mas. Lo miré fijamente durante un segundo a los ojos y desvié la mirada, no soporto mirar a la gente a los ojos.
- ¿Por qué hiciste eso? - me espetó algo alterado.
- No lo sé... tenía ganas de hacerlo.
- No podes andar besando a todos los chicos que veas por la calle.
- Es el colegio, y en realidad, si puedo. -  sonreí satisfecha y me dispuse a marcharme.
- ¿Podes dejar de huir de mi?
- Lo irónico es que vos deberías ser el que huya.
Seguí mi camino sin pensar demasiado en lo que acababa de pasar, no había sentido absolutamente nada, ni siquiera esa pequeña descarga de adrenalina, estaba en blanco. Como besar a un perro. Entré a la galería del colegio y comencé a recorrerla lentamente mirando cada pequeño detalle.
A veces siento como si todo, por mas pequeño que sea, es tan, grandioso y alucinante, una combinación de testuras, colores, ruidos, como si la vida tuviera su propio ritmo y nosotros sin saberlo nos amoldamos a ella casi por instinto. Aunque, claro, siempre hay gente que no logra hacerlo. Gente que cuando todos dicen verde, esa persona grita con toda su fuerza, casi con deseo de ir en contra del mundo, se hace escuchar diciendo anaranjado. Dicen que yo soy una de esas personas. Alguien que se hace notar, aunque este callada, vestida como una persona normal, y sin maquillaje, resalto. Quizás tengan razón. Ultimamente creo que si la tienen.
- Putita - dijo alguien cerca mio, me había quedado parada frente a un cartel que mostraba algunas actividades que hacía el colegio y si lo deseabamos podíamos incribirnos en ellas. Giré para ver quien decía eso, Nicolás. - ¿Qué mirás? ¿Buscas mas actividades?
- Claro que no, ni siquiera se cómo voy a hacer todo lo que estoy haciendo. Demaciadas cosas.
- Y más ahora que tenes novios.
- Yo no tengo novio Nico.
-Dale Federica, le partiste la boca a Juani.
- No Nicolás, Juani tiene novia, y yo respeto eso.
- Cuando yo tuve novia, no lo respetaste mucho que digamos - comencé a reirme.
- Es verdad, pero. Es tan horrible.
- Esta re rica Yamila.
- Mirá que los hombres nada mas se fijen en el cuerpo, es el peor delito del mundo, has visto su cara. ES UN DUENDE. ¿qué onda? Es desagradable.
- Al menos Yami es buena persona.
- Si, por eso la re insulta a su mejor amiga Mónica cuando no esta con ella. A mi la gente falsa no me va.
- Vos sos una persona falsa.
- No por ser fria significa que soy falsa.
- Federica, nunca expresas tu verdadero vos. - Lo miré con algo de... rencor.
Es cierto, no soy una persona de esas, pero a mis amigos nunca les miento, si tengo algún problema voy de frente. No voy a hablar de ellos a sus espaldas. Eso es algovalioso para mi. Digan lo que digan. No tenía ganas de escuchar cómo Nicolás me hablaba sobre Yamila, su amor platónico. El timbre del descanso sonó y seguí mi camino para llegar hasta el baño de mujeres, que casualmente, siempre estaba lleno de mujeres huecas que se peinaban y hasta maquillaban todo el recreo para llamar la atención de los hombres. Lo que yo llamo zorras. Y cómo no, ahí estaba Yamila. Una mas de las zorras.En el baño había un pequeño hueco en una de las paredes, busqué el paquete de cigarrilos que guardaba allí, junto al encendedor y me puse a fumar dentro de uno de los cubículos. Soportando los estúpidos comentarios de todas esas chicas plasticas como "¿quién está fumando?", "el humo del cigarrillo se me impregna en el pelo y no me gusta" , "deja de fumar".
Salí bajo las miradas acusadoras de todas las zorras y seguí mi camino, haciendo caso omiso a todas las personas y fui directo hacia donde se encontraba Gabriel, y lo abracé. Me quedé colgando de su cuello y detrás mio vino Nicolás apoyando todo su bulto en mi.
- A ver, a ver, Nicolás, saca esa cosita. - le dije apartandolo.
- Ya quicieras que fuera chiquita.
- Mide diez centimetros es una nada. - dije riendome.
- ¿Ah si? Pero bien que querés que te la ponga
- Si, obvio me muero de las ganas - puse los ojos en blanco.
- Sabes que si FedeRICA. 

lunes, 28 de marzo de 2011

Ordinary Girl.

Parte uno.
- Corre Fede, se te hace tarde para el colegio. - estaba bastante cansada de ese llamado año tras año, día tras día. - No querrás empezar con el pie izquierdo.
Y tuve cuidado con eso, miré el suelo y evalué considerablemente poner el pie derecho primero. Era hora de ponerse en marcha, me puse la falda escocesa que debería llegar hasta la rodilla, pero que en mi caso estaba a media pierna. Las medias azul oscuro con los zapatos negros y la remera roja del uniforme. Tomé mi morral y subí directo al auto, no había tiempo para desayunar.
- Siempre es el mismo tema con vos Federica. Tarde a todos lados, una hora antes te despertamos para que estes a tiempo, pero la señorita no se apura. - Siempre melodrama con papá. Lo ignoré y me puse lo auriculares y el volumen al máximo.
La entrada estaba llena de gente abrazandose y haciendo escándalos, emocionados por el primer día de clases, yo no me separé demasiado del colegio, había rendido matemática en febrero. Bajé aún con los auriculares puestos, caminando hacia un grupo de amigas enfocada en ellas y sólo oyendo la musica que retumbaba en mis oídos, recibí un tacle.Grité como actoreflejo y todo el mundo volteó a ver. Y empujé con fuerza a Nicolás que estaba sobre mi sonriendo. Era mi mejor amigo. Bueno. Uno de ellos.
- ¿A ver Federica por qué gritas?
- Y si me asusté. ¿Cómo iba a saber yo que un loco tenía ganas de jugar al rugby conmigo?
- Te estuve gritando.
- Ke$ha respondí señalando mis auriculares.
-Ay dios. La amo.
- ¿quién no?
- Hola, ¿no piensan venir a saludar ustedes dos?- dijo Gabriel acercandose hacia nosotros.
- Hola Gabi - lo salude sonriente. Eramos nosotros tres, eramos... inseparables, bueno, no tan así. Yo salgo con chicas, Nicolás con chicos, y Gabriel... bueno, el es un antisocial.








- ¿Federica Doto? - preguntó la profesora de problemática Antropológica.
- Si, soy yo - respondí levantando la mano. La profesora ojeó la lista.
- ¿Algún familiar de Agustín Doto?
- Si, era mi hermano. - respondí desviando la mirada. Él había hecho que nuestro apellido fuera de renombre.
- ¿Era? -cuestionó confundida.
- Murió el verano pasado. -respondí cortante. Era la pregunta que venía luego de la primera. Y después la respuesta.
- Cuanto lo siento... - me encogí de hombros, ya me había hecho a la idea de que no lo volvería a ver.  -¿Cómo te definirías como persona??
- Soy sociable, culta, solitaria y activa. - respondí leyendo lo que había puesto en mi cuestionario.
- Y atractiva - acotó Nicolás desde el banco de adelante.
- Gracias Fede por compartir con nosotros. Y cualquier cosa que quieras hablar conmigo soy toda oídos.
Ese pésame ya me estaba cansando. Además es como si todos pensaran que estoy ocultando emociones y que en cualquier momento me voy a quebrar y suicidar, o algo asi. ¿Por ser feliz soy suicida? Que gran estupidez. Me molestaba bastante que todos pensaran eso. Al sonar la campana para el  recreo fui la primera en abandonar el aula. Recorrí los pasillos tan rápido que fui la primera en estar al aire libre. Vi un perfecto lugar bajo un árbol y me apoyé en su tronco lista para relajarme. Cerré los ojos y al poco rato alguien se poyó en mis piernas, abrí los ojos y me encontré con unos profundos ojos marrones mirandome.
- ¿Duele? - preguntó Nico profundamente
- ¿Qué cosa corazón?
- Que te pregunten siempre sobre tu hermano... Ya que esta muerto.
- Vos estuviste ahí. Sabes que me dolió y mucho... pero no puedo vivir triste... Ni llena de culpa. Aparte si sos feliz pasan cosas buenas. Y es más divertido.
- ¿Fede? - giré la cabeza y ahí estaba Juani. Un amigo, bueno en realidad un chico que confesó amarme, peor yo no estaba interesada en él... no mucho. Aparté a Nico de ensima mío y abracé a Juani.
- ¿Cómo has estado? ¿Que tal tus vacaciones? - sonreí y me aparté para oír su respuesta.
- Bastante bien la verdad... - se veía tan sexy. Durante las vaciones pensé mucho en él y estaba dispuesta a preguntarle si me daría otra oportunidad...
- Eso es genial. Juani... durante las vaciones estuve pensando... y me encantaría que salieramos... si es que todavía queres...
- Decime que es una joda.
- ¿Qué?
- Fede... conocí a alguien en las vaciones, y vos no querías saber nada de mi, o eso me diste a entender yendote durante dos meses a Estados Unidos...Estoy de novio hace como dos semanas.
- Entonces no tiene importancia. - agaché la cabeza y miré a mi alrededor. - Tengo que irme - estaba decidida a desaparecer, para que la verguenza al rechazo desapareciera, pero su mano me sujetó con fuerza.
- Te Amo. 
- No, vos amas a tu novia y yo me amo a mi misma, asi tienen que seguir las cosas - sonreí.
- En serio te lo digo, sos perfecta, dulce, bonita, simpática... si me hubieses dado la más minima pista de que te interesaba... yo jamás hubiese visto a otra chica.
- Da igual, no importa, de todas maneras no busco un novio.
- A mi si me importa.
- Qué lastima, andá a seguir amando a tu novia. Aprecia lo que tenés. - Sonreí y esta vez si me safé de su mano. Seguí mi camino y me acosté  junto a mis amigas.Pero a los pocos minutos era hora de volver a clases...
En vez de hablar las estupideces que hablaba la profesora prefiero contar sobre mi. Este es mi último año de secundaria, el año entrante debería empezar la facultad, universidad, terciario o lo que sea que vaya a seguir. Mi hermano falleció hace dos años en un accidente automovilístico, yo iba en el auto y Nicolás también. Junto con otras tres personas, una era la novia de mi hermano, y otros dos hombres. Agustín, mi hermano frenó frente a un semáforo en amarillo, viendo que había un perro intentando curzar la calle, quizás desaceleró demasiado rápido y una camioneta envistió nuestro auto con violencia, haciendolo quedar incrustado a un poste, todos bajamos de inmediato, excepto Agustín, la bolsa de aire se infló a tal velocidad y violencia que lo mató. Un choque estúpido y mortal. El perro también murió.
Vivo con mi padre, su esposa, y mi medio hermano Lautaro de dos años. Mamá vive en Estados Unidos y voy todos los años a visitarla. Agustin pensaba mudarse con ella... Pero supongo que no debía hacerlo. Mis padres se separaron a pocos meses de mi nacimiento, y Agustín que era cinco años mayor que yo siempre me recriminó que yo arruiné todo entre mamá y papá...
Luego del accidente todos temían mencionar lo ocurrido, y fui durante dos meses enteros a terapia para lograr superarlo. Y desde entonces siempre mantengo mi cabeza ocupada. Hago gimnasia artística, salgo los domingos a recorrer 5 kilometros en bicicleta, voy al gimnasio, hago natación, inglés, francés, skate, y amigos.
Y dentro de unos meses comenzaré el pre, y aún siguen preguntandome cómo no me alcanza el tiempo para el colegio. Por favor.
- FedeRICA. - dejé de mirar la nada para fijar la vista en Nicolás. - Estas muy volada hoy. ¿qué onda?
- Odio el colegio.
- Qué raro.
- ¿por qué?
- Siempre la pasas tan bien acá, te llevas bien con todos, fuera del colegio salis con todos... Nunca hubiese pensado que la pasabas mal.
- En los recreos la paso bien, pero... los profesores... siempre es lo mismo.
- ¿FEDERICA DOTO, podría retirarse del curso? - miré a la chiflada profesora con desdén.
- No es ilegal hablar. - susurré parandome, con la desgracia de que me oyó.
- Pero es una falta de respeto hacerlo mientras yo lo estoy haciendo.
- El respeto es subjetivo. - salí calmadamente del aula, pero al parecer esa mujer ya me odiaba hasta en lo mas profundo de su ser.
Me recosté en el mismo árbol y cerré los ojos esperando a dormirme. Sentí el moviemiento de alguien a mi alrededor y ahí estaba Juani sentado a mi lado mirandome cariñosamente. ¿Por qué no se alejaba? Asi me simplificaria todo. Dejaria de pensar en él. De desear tomar sus marcadas facciones y hacer que nuestros labios se rocen con pasión.
- ¿Podemos hablar? - asentí mientras me encogía de hombros y volvía a mi despreocupación habitual. - Te vi llorar, y creo que pocas personas lo han hecho, al menos eso me dijiste, confiaste en mi. Asique no pongas esa actitud de me importa un bledo lo que vayas a decir, porque no es así. Si en lo más mínimo te intereso. Mirame.
Si lo miraba, siginificaba que quedaba en evidencia de que me importaba, y si no lo hacía lo perdía y quizás para siempre. Pero decidí mirarlo. Después de todo es una de las diez personas que me han visto llorar. Lo miré derrotada.
- ¿Por qué siempre actuas como si no te importara? - preguntó cansado.
- Porque así no espero nada de nadie y no me desiluciono.
- Pero lo esperas en el interior.
- No tanto.
- ¿Por qué nunca me diste una señal? - miré hacia otro lado intentando encontrar allí la respuesta, pero nada.- Fede...
- No sé Juani. Supongo que esperaba que siempre estuiveras ahí.
- Nadie va a estar siempre ahí.
- Eso ya lo sé. Pero generalmente están unos tres meses.
-¿Aunque les hayas tirado abajo las iluisiones? Fede... me dijiste que ni en un millón de años. ¿Y pensaste que yo iba a seguir insistiendo?
- Si creyeras que soy el amor de tu vida, lo habrías hecho. - respondí tajante.
- Si creo que sos mi chica perfecta, pero no te voy a obligar a que yo sea tu hombre ideal... - Lo miré a los ojos.
- Dejala, y andamos juntos. - dije sin pensar pero confiada.
- ¿Qué clase de hombre hace eso? Es un pensamiento demasiado egoísta. No le voy a hacer eso. yo la amo.
- Y yo soy el amor de tu vida.
- Pero no me da derecho ni a angañarla ni a romperle el corazón así. Esperame, al menos hasta que a ella se le pase un poco el enamoramiento. Por favor. Esperame hasta que me deje.
- Pero... pareciera como si yo fuese la suplente, y yo... soy la importante.
- ¿Importa lo que crean los demas o lo que sepamos nosotros?
- Nosotros. Ni siquiera hay un nosotros Juani. No hablés como si pensáramos los mismo, porque lo que vos pensas no es ni parecido. - Amagué a pararme pero el me empujó para que me voliera a sentar contra el árbol.
- Deja de correr. falta media hora para que todos salgan al recreo. no tenes mucho para hacer y por lo que se, te expulsaron de clases.
- Dejame en paz - e intenté nuevamente de salir, pero obtuve la misma respuesta.
Pero esta vez no me quedé de brazos cruzados, loa garré del cuello y lo atraje hasta mi, y lo besé como tantas ganas había tenido. Me apartó con brusquedad